Cómo convertirte en vegetariano/a.

Como ya te he mencionado anteriormente, cuando desperté y comencé a cambiar mis hábitos, me hice vegetariano. Esto, unido al hecho de llevar 31 años comiendo carne y disfrutando de ella, hace que mucha gente que quiere empezar una alimentación vegetariana me pregunte cómo puede conseguirlo sin fracasar en el intento, y el objetivo de hoy es intentar facilitar al máximo esta transición. Como me encantan las listas, voy a intentar resumirlo en algunos puntos que creo primordiales.

1.- Hazlo porque te apeteceNo lo hagas porque está de moda, porque un amigo ha hecho una dieta y le ha funcionado, o porque te sientes obligado moralmente. Has de dar el paso porque realmente te apetece y quieres hacerlo. Los vegetarianos le llaman a esto “sentir la llamada”, y aunque queda muy espiritual en algún modo es así. Cuando llega el momento lo sabes, y cuando has decidido dar el paso, lo das. Como siempre digo, las excusas son para aquellos que realmente no quieren algo con todas sus fuerzas. Si realmente quieres algo, aunque no sepas cómo, lo consigues.

Voy a ir un paso más allá: No lo hagas porque es sano. Seamos realistas, ser vegetariano no es comer más sano. Hay muchos vegetarianos de Doritos y Coca-Cola. Lo que te hace estar sano es comer comida real. He visto y leído mucho sobre nutrición vegetariana y la mayoría es muy sensacionalista, llena de información desfasada, falsa, o poco concluyente. Documentales como el tan de moda “What the health” están llenos de mentiras y sensacionalismos. Comer carne, pescado, huevos o lácteos no es malo, siempre y cuando sean de calidad y sin procesar. El único motivo porque quieras empezar una alimentación vegetariana debería ser moral.

Si amas los animales y crees que hay alternativas a una alimentación sana y equilibrada sin necesidad de matarlos, entonces sí. Ese únicamente debe ser tu motivo. Si amas a los animales pero no te sientes preparado, o simplemente no quieres dar el paso, no lo hagas. No hay nada de malo en ello. El ser humano lleva millones de años haciéndolo (si, millones) y el hecho de que en la actualidad podamos plantearnos si es moral o no, es porque existen alternativas. Pero si no va contigo, no te sientas forzado a ello.

2.- Infórmate. Mucho, muchísimo. Vas a eliminar varios grupos de alimentos de tu alimentación y ello requiere compensar las carencias con otros grupos. Ser vegetariano no es difícil, pero si que requiere prestar atención y ser consciente de ello. Te recomiendo leer mucho, sobre todo uno de los libros que para mí es la Biblia del vegetarianismo moderno en nuestro país: 9788416002603_portada

Dicen que a los vegetarianos les encanta ir gritando a los cuatro vientos que lo son. Nada más lejos de la realidad. Yo lo escondo todo cuanto puedo, pero es dificilísimo. En cuanto estás en un restaurante susurrando como puedes al camarero que te adapte algún plato, y alguien lo oye, aparece lo que yo llamo “el cuñao nutricionista”: ¿No sabes que la carne es necesaria? ¿Y la proteína? ¿Y pescado comes? ¿Atún sí, no? -Tendrás que tomar muchas vitaminas para no morir desnutrido.-¡Pero las plantas también sienten! Y mi preferida: -Pero una sola persona no va a cambiar el mundo.- ¡JA!

Lee e infórmate, no solo por ti, sino para dejar en evidencia al “cuñao nutricionista” y demostrar que sabes lo que haces.

3.- Empieza gradualmente. Existe muchos grupos de alimentos que un vegetariano puede o no eliminar, y eso debe ser elección de cada uno. No permitas que nadie te imponga qué debes o no comer. Carne, pescado, huevos, lácteos, miel… son algunos de los grupos susceptibles a ser eliminados.

Te aconsejo empezar eliminando la carne durante un mes y ver que tal te sientes. Durante este mes, sigue tomando los otros alimentos con la periodicidad que solías hacer, pero no los aumentes para sustituir la carne. Por ejemplo, si habitualmente comías carne al medio día, y pescado por la noche, no comas dos veces pescado para sustituir la carne, mucho mejor opta por alternativas proteicas vegetales, como por ejemplo, las legumbres, cereales, el tofu, el seitán, la soja texturizada, etc. Algo  que me ayudó muchísimo a dar este paso es buscar alternativas similares en sabor y textura a la carne, como por ejemplo las hamburguesas vegetales. Esto me ayudó a seguir preparando mis platos habituales pero simplemente cambiando la carne por sustitutos similares, y esto me ayudó muchísimo.

Una vez pasado el mes, evalúa que tal te sientes (aconsejo llevar durante todo el proceso un control médico). Si te sientes feliz y no echas de menos la carne, te animo a dar otro paso y hacer lo mismo con el pescado. Con el tiempo, prueba si te apetece con el huevo, la leche, y cualquier otro grupo de origen animal el cual quieras eliminar de tu dieta.

Personalmente tomo huevos y leche. Procuro que sean del mejor origen posible (por ejemplo huevos clase cero) aunque a veces me es imposible. Tomé la decisión de mantener estos dos grupos de alimento porque no llevan implícitamente la muerte del animal y aportan grandes cantidades de nutrientes, aunque evidentemente el trato que se les da a los animales es cuestionable.

4.- Ten una dieta basada en la comida real y muy variada. No seas un vegetariano de Doritos y Coca-Cola. Existe una variedad de comida enorme a la cual no estamos acostumbrados y seguramente en este proceso descubrirás poco a poco. Deja los procesados a un lado, ya seas vegetariano o no, y come comida real. Además recuerda que hemos eliminado varios grupos de alimentos, con lo cual para compensarlo deberemos comer lo mas variado posible: Verduras, hortalizas, legumbres, cereales, fruta, algas, frutos secos, semillas, leches vegetales, especias, infusiones, etc.

5.- Suplementate. Si te has informado debidamente, llegarás a la conclusión de qué suplementos son necesarios para ti. Yo no puedo entrar en esta parte por lo que te recomiendo que te ayude un médico o nutricionista. Como resumen, si te puedo decir que si no sufres de ninguna enfermedad y comes variado y saludablemente, solo te tendrás que suplementar de B12. Lucia Martinez lo explica muy bien en el libro que antes he mencionado, con lo que te recomiendo que le eches un vistazo a este capítulo.

6.- Evita los restaurantes convencionales. Sobre todo al principio. Puede llegar a hacerte sentir muy impotente ver que mientras todo el mundo come felizmente tu única alternativa es una ensalada.  Y es que por desgracia aún hoy día hay restaurantes muy poco adaptados a las dietas vegetarianas. He llegado a encontrar que, en una carta de 40 platos, lo único vegetariano (que no vegano) eran unas patatas bravas.

Te recomiendo por contra, ir a restaurantes vegetarianos. Verás que disfrutas muchísimo del placer de probar nuevos alimentos y sabores, y tu compañía, aun sin ser vegetariana, también lo disfrutará. Yo utilizo una aplicación (de pago) que se llama “Happy Cow” y la uso allá donde voy para elegir donde comer. Desde que lo hago, os aseguro que soy mucho más feliz y disfruto mucho más la comida.

7.- No juzgues. Uno de los errores más comunes de las personas que empiezan una alimentación vegetariana es juzgar a los demás. Es fácil caer en el error de creerse mejor que los demás por no comer animales, pero el mundo interior de cada persona es tan grande que juzgarlos solo por esto sería injusto. Céntrate en ti, y en hacer lo que piensas que es mejor. Predica con el ejemplo. Al igual que dijo Gandhi y cité en la entrada anterior, sé el cambio que quieres ver en el mundo.

8.- Pero tampoco permitas que te juzguen. También es habitual que en el momento en que intentas hacer del mundo un lugar mejor, en la medida de lo que puedes, comiencen a juzgarte por no hacer el 100%. Si no comes carne pero comes pescado, mal. Si no comes ni carne ni pescado pero si lácteos, mal. Si no comes nada animal pero si usas zapatos de piel, mal. Normalmente el que juzga no suele hacer nada de nada, por eso no es consciente que intentar hacer lo mejor no tiene fin, y que hagas lo que hagas siempre podrás hacer un poco más. Busca tu lugar y siéntete cómodo. Aprende a ignorar al “Cuñao nutricionista” que ahora también es experto en moralidad.

Estos son 8 puntos que se me han ocurrido que pueden ayudarte en dar este paso, sobre todo a nivel emocional, ya que a otros niveles como el nutricional, prefiero que sean expertos en la materia los que aconsejen.

Posiblemente con el tiempo la lista vaya aumentando. Si tenéis cualquier consejo, duda o aportación al respecto no dudéis en dejar un comentario.

 

 

2 comentarios en “Cómo convertirte en vegetariano/a.

  1. Jana

    Buenas Manu,

    Me ha encantado tu nuevo post. Para los que queremos dar el paso pero todavía no hemos ‘sentido la llamada’, como tu dices, creo que nos ayuda a conocer los pros y los contras. A mi personalmente es algo que llevo pensando mucho tiempo, pero a veces creo que es dificil si tus padres son andaluces y comen ‘chicha’ a todas horas y si tienes alrededor tuyo mil ‘cuñaos nutricionistas’ (me ha parecido muy apropiado el término .. y muy divertido).
    Gracias por este post que tenia muchas ganas de leer. Creo que tus consejos me dejan más claro aún que debo empezar a proponérmelo de una vez por todas y por lo pronto voy a documentarme más. Creo que leer es una buena forma y mira… ese libro que propones me parece un buen inicio.

    La parte que más me ha gustado de tu post es básica. Hazlo por que te apetece, hazlo gradualmente y ni juzgues ni dejes que te juzguen.

    Gracias de nuevo!

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